SO DIEP NUONG, zamburiñas a la parrilla y algunas turbulencias en el regreso...



Foto; Una prueba irrefutable de la existencia de Dios...

Mañana cubierta en Madrid. Frío y alegría por estar en casa. Ayer sufrí las turbulencias del regreso. Siempre me ocurre al volver. Durante un par de días me siento desubicado, con el paso cambiado, como si todo me resultara extraño. Por suerte es una sensación pasajera que se cura durmiendo mucho, viendo a la gente que quiero y saliendo a pasear las calles de Madrid. Ah, y encendiendo los fuegos de mi cocina después de más de 2 meses...

Ha sido un gran viaje. Quizá sin las emociones de otras veces, porque en general eran zonas que ya conocía, pero lleno de enseñanzas y aprendizajes. He comido muchísimo, y sin embargo sigo teniendo el tipito envidiable que me caracteriza. He escrito, dibujado y tomado muchas fotos. Un montón de material para ir sacando poco a poco.


Fotos; Eating Asia...

Comencé en Hanoi y seguí camino al sur hasta llegar a Malacca 62 días después. Entre medias Hue, el Delta del Mekong, la hermosa ciudad de Kratie, el templo de Preah Vihear, las orillas del Mekong, el lago Tonle Sap, la frontera birmana en Mae Sot, la entrañable ciudad de Songkhla en el sur profundo de Tailandia, mi querida Penang, las calles de Malacca, y el punto final en la terrorífica Kuala Lumpur.  

He sido más atrevido que otras veces con la comida. He probado muchas cosas deliciosas. Algunas han sido francamente desagradables, pero todas me han enseñado cosas. Ahora soy un experto en dos cosas; almorzar 12 veces en un mismo día, aunque no tenga hambre, y comer cosas que no me gustan nada poniendo una inmensa sonrisa. Un experto como digo.



Foto; Comiendo en las costas de Vietnam.

Pasé varios días en Hoian, el “pueblo fake” del centro de Vietnam. No me gusta mucho el lugar, más que nada por que las hordas ingentes de turistas que lo abarrotan lo han convertido en un decorado. Pero allí vive mi amigo Jimmy. Ambos somos guías en la misma agencia, y nos conocimos cuando yo viajaba con un grupo por el país. El lleva más de 20 años viviendo en el Sudeste. Jimmy es una de esas personas a las que he visto 3 o 4 veces en su vida, y a la que sin embargo considero un gran amigo. Sabéis a lo que me refiero, verdad. Hacía dos años que no nos veíamos, y sin embargo a los 5 minutos de estar con él ya sentía esa conexión profunda y alegre que uno solo siente con ciertas personas. Me encanta pasar tiempo en Hoian, porque se que va a significar pasear en vespa por la ciudad buscando comida, huyendo de las aglomeraciones, yendo a la playa y riéndonos de todo. Tardes de limoncello y conversaciones interminables. En el fondo ambos somos unos nostálgicos. Verdad amigo? Muchas gracias bro.


Foto; La playa de Cua Dai, al lado de Hoian.

En las playas de Vietnam son auténticos maestros a la hora de preparar marisco. Lo hacen de una manera sencilla y muy rápida, conservando todo el sabor y la frescura del producto. Durante los meses secos, al caer el sol, la playa de An Bang se llena de tenderetes, esterillas y parroquianos ansiosos por tomar unas cervezas y comer buen marisco y pescado. Los puestos son sencillos, solo tienen una parrilla con brasas, sus cacharros, y un balde con hielo para las bebidas, pero sirven algunos de los platos más ricos que yo he comido en Asia. Raya marinada en hoja de plátano, berberechos a la brasa, gambas, lubinas al vapor... Una de mis preferidas es esta receta de zamburiñas que os presento hoy. Se salpimientan y aliñan con aceite de cebolletas, salsa de guindillas y cacahuetes tostados y se hacen durante dos minutos sobre las brasas. Están tan frescas y ricas que uno podría comerse dos docenas...


Foto; Preparando raya en hoja de plátano. Ñam...



Foto; Cocción breve! Recuerda!

Las zamburiñas son muy delicadas, así que el primer secreto del plato consiste en no pasarse con la cocción, porque se pondrían secas y correosas. Yo las hago bajo el grill caliente del horno durante no más de 2-3 minutos. El segundo secreto es servirlas con un cuenquito con lima, sal y pimienta el aderezo clásico vietnamita que realza el sabor de todo lo que toca.

Tened a mano una cerveza helada, cerrad los ojos, y ya veréis como  oís el rumor de las olas frente a las islas Cham. Espero que os gusten.



Para 2 personas,

Ingredientes;

6 zamburiñas pequeñas de unos 250 gramos
3 cebolletas chinas troceadas
Mermelada de chile o salsa de chile dulce, por ejemplo la receta que os explico aquí
1 cucharadita de salsa de pescado
6 cacahuetes crudos sin sal
1 y 1/2 cucharadas de aceite de girasol
Sal
Pimienta negra
Lima


Preparación;

Calienta el aceite en una sartén y saltea las cebolletas hasta que estén bien suaves. Pon una pizca de sal y la salsa de pescado. Mezcla bien y deja 1 minuto más.

En una sartén en seco tuesta los cacahuetes hasta que estén dorados. Retira y pica.

Para preparar las zamburiñas, salpimenta ligeramente cada una. Después embadurna con pasta de chile a tu gusto y pon una cucharadita de las cebolletas sofritas y un poco de cacahuete tostado. Haz lo mismo con todas.

Calienta el grill del horno a 180º. Hornéalas unos 2-3 minutos dependiendo del tamaño. Es importante que queden jugosas, ten en cuenta que se pasan enseguida.


Foto; La salsa "mágica"...

Sirve con salsa “Muoi Tieu Chanh”, aquí va la receta;

Ingredientes;

1/2 lima
1/4 cucharadita de sal (un poco menos)
1/2 cucharadita de pimienta negra molida
1/2 chile rojo picado (opcional)


Preparación;

Pon todos los ingredientes en un platito. Exprime la lima encima de la sal, la pimienta y el chile. Mezcla bien y ve mojando en ella las zamburiñas. 

TARDE DE SATAY EN MALACCA


Hola a tod@s,

tengo muchos problemas para subir las fotos y publicar en el blog. Creo que es problema de conexión...

Así que entre hacerlo mal o esperar me quedo con lo segundo.

La semana que viene estoy en casa y publicaré sin problemas.

Gracias y sorry,

Alex

30 HORAS EN PENANG, noodles, dim sum y 70 mil Skoll...



Foto; Loh Mee con su pata de pollo...



Apenas 30 horas en Penang y ya vuelven las viejas sensaciones. Cuanto amo esta ciudad. Como me gusta perderme por sus callejas y ver la gente y la vida que pasa delante mío.



Foto; El viejo y el nuevo Penang.

Llegué asustado por como hubiera cambiado en los dos años que he estado ausente. Y efectivamente la ciudad ha cambiado. La "horda" turística empieza a arrasar poco a poco con todo. Los hoteles crecen como hongos, las camisetas de tirantes son la moda, los menús de pizza y hamburguesa florecen. Y a la par desaparecen los viejos negocios y los antiguos "kopitiam" echan el cierre a generaciones de historia. 

Si queréis ver el mundo daos prisa. Porque en breve todo será exactamente igual. Un gigantesco parque temático destinado a exprimir vacas lecheras.  

Lo bueno es que siempre queda la posibilidad de irse a los callejones traseros para darse cuenta de que bajo la superficie Penang (y por suerte el resto de ciudades...) sigue vivo. 


Foto; Preparando churros en el mercado.

Ayer me levanté y paseé el genial mercado de Chowrasta. Al lado está el "kopitiam" de mi amigo Pang. Me pasé a visitarle e incluso movió un músculo de su cara al verme... Sus abuelos fundaron el café y el representa la tercera generación de emigrantes hainaneses que lo regentan. Café "blanco", tostadas con "kaya" (mermelada de coco y azúcar de palma) y sus famosos "Hainan Cha", noodles salteados con gambas y cerdo. No son los clásicos fideos secos a los que estamos acostumbrados en occidente, sino húmedos y cubiertos de una salsa muy sabrosa. Llevan exactamente 85 años preparando el mismo plato. Así que imaginaos si lo dominan...


Foto; Los noodles a la Hainanesa de mi amigo Pang.


Foto; Ateclando a Ganesh en Little India.

De allí me fui a pasear por Little India, una de mis zonas preferidas. En un dédalo de calles los emigrantes tamiles recrean, en limpio, un barrio del sur de la India. Un templo con "gopuram", puestos de guirnaldas, retratos de Sai Baba, té con leche y especias, vendedores de samosas y música de Bollywood a todo trapo. Me encanta este lugar.

Después de la caminata el hambre apretaba y entré en uno de mis "Nasi Kandar" preferidos. Un "Nasi Kandar" es un restaurante sur-indio musulmán, donde se sirven curries, arroz y chapattis. Desgraciadamente ayer el panadero estaba enfermo y tuve que pedir arroz. Lástima. Pero lo acompañé con dos deliciosos curries, uno de chipirones y el otro de ternera. Además un pickle de pepino y cebolla roja, picante y dulce, y un "teh tarik", té negro con mucha leche condensada. Felicidad absoluta.


Foto; El maravillo Nasi Kandar... Curry de chipirones... te imaginas??

Como no podía ser de otra manera de allí me fui a la siesta. Luego escritura y a correr junto al mar.

Por la noche llegó el desastre. Había quedado con Pang y su amigo Josh. Y estas cosas siempre acaban igual... Comida y uno o dos millones de cervezas. Esta vez fueron solo 700 mil. Skoll eso si, porque ellos tienen la teoría, falsa, de que esa cerveza "no da resaca". Ya os digo yo que es mentira. Acompañamos el trasiego con un plato increíble de oreja y tripas de cerdo guisadas en salsa de soja, canela y anís estrellado. Cuando la noche empezaba a torcerse Pang me llevo a su "club", uno de los más antiguos de Penang. Y si, hubo más Skoll y más charlas y una nebulosa comenzó a cubrirlo todo.


Foto; A pesar de la resaca Penang lucía así de bonito hoy.


Foto; Mirar que color tenía el zumo.

En palabras de Bea, "nochecitas alegres, mañanitas tristes..." Hoy me levante con 6 cabezas y re-comprobé que la Skoll si mata neuronas... Por suerte al lado de mi hostal hay un vendedor de zumos, y me tomé uno gigante de naranja y zanahorias.

Volví al mercado de Chowrasta y allí me di cuenta que para "superar" la situación era necesario llenar la barriga. Así que me encaminé a uno de mis restaurantes favoritos de dim sum. Por menos de 3€ cumplí mi objetivo... Té verde con jazmín, un bollito horneado con "char siu", unos "siao mai" envueltos muy ricos, y para terminar un plato pequeño de costillas al vapor con judías negras. Cuanta felicidad en un desayuno... Os lo juro. Cuanta.


Foto; Unos Siao Mai envueltos...

Casi recuperado me di otro paseo por el centro. Más mercados, viejos cafés, un templo Mahayana que me gusta mucho y algo de escritura.

Cuando llegó la hora de comer me fui a probar uno de los platos de noodles más famosos de Penang, "Loh Mee". Al lado del templo de la Diosa de la Misericordia hay un café que los lleva preparando desde el año 57. Ayer. Así que tuve que enjaretarme un buen bol. Y estaba bien rico. Raro, pero bueno. Un tazón de noodles de trigo y arroz mezclados, un caldo espeso, gelatinoso y oscuro, medio huevo cocido, y un montón de trozos de diferentes carnes, incluyendo una patita de pollo. Quien me iba mi a decir que a mi edad iban a gustarme las patas de pollo. Si mi madre me viera...

Y de esta manera tan prosaica han terminado mis primeras 30 horas en esta ciudad surrealista y maravillosa. Dentro de poco regreso a casa con las barbas de un naufrago y gordo como un tejón. Muy guapo eso si.

Me voy a arreglar que he vuelto a quedar con Pang. Más Skoll?

Abrazos desde Penang

CHOW MEIN DE POLLO, o la manera más sencilla de hacer unos noodles salteados





Hola a tod@s!!!

Acabo de llegar a Trang, una ciudad de provincias en el extremo sur de Tailandia. Siempre que se dice "ciudad de provincias" en cualquier país asiático significa un sitio polvoriento, dormido y en medio de ninguna parte. De esos que cuando llegas, y el tren se marcha detrás tuyo, exclamas, "pero que mierda hago aquí...". Trang no es una excepción. Que hago aquí. 

Pero bueno. Llegué a Bangkok desde Chiang Mai el viernes por la mañana, roto por 18 horas de asiento en un tren de 2ª clase. Pero en seguida me di cuenta que no me apetecía pasar ni un rato más allí. No es que Bangkok no me guste. Me gusta, y además la comida es increíble. Pero ya he pasado demasiado tiempo en sus atascos, y conozco sus humos, su tráfico y las caras de sus vendedores. Así que el sábado volví a hacer el petate y me embarqué en otro 2ª de camino al sur.

Como digo en Trang no hay mucho que hacer. Pero es una ciudad con una población muy mezclada, china, tailandesa budista, musulmana. Y tiene reputación de tener muy buena cocina y un mercado nocturno donde encontrar una buena representación de todas las cocinas regionales del país. Además, al haber tantos chinos, hay un buen surtido de viejos "kopitiams" y de restaurantes de dim sum.

Llegué esta mañana y después de un paseo un tanto fantasmal me desayuné-almorcé un delicioso "gaeng karee gai", un curry de pollo con patatas dulces, típico del sur. Y dentro de un rato, cuando baje un poco la chicharrera, me lanzaré a probar y descubrir cosas. Ya os contaré.

Hoy os dejo una receta que tenía en la recámara. Espero que os guste!!


Foto; Dos tipos de "nidos" de noodles secos de huevo.


“Chow Mein”, en cantonés, significa literalmente “noodles fritos”. Es una receta originaria de China que hoy se encuentra en cualquier parte del mundo. En China, por supuesto, pero también en países tan dispares como Nepal, India, Estados Unidos, Malasia...  En cada uno se adapta al país y sus peculiaridades y se le conoce con un nombre diferente; Chow Chow, Mee Goreng, Char Kway Teow, Pad Thai... 

En todos los casos es una receta sencilla, versátil y rápida. Uno de esos platos que gustan a todos y con los que es imposible fallar. Además es un plato de sobras, que se prepara con cualquier cosa que tengas a mano en la nevera.

Lo único importante para que salga perfecto es seguir unas pequeñísimas reglas. Se puede pedir más??? 

Se cocina en wok, pero una sartén pesada es igual de buena. Es importante que no lo sobrecargues, o la temperatura bajará y la comida se cocerá en lugar de saltearse. Lo mejor es que cocines 1 o 2 raciones de una vez. No más! Ten todos los ingredientes a mano y troceados. Recuerda que en un wok la temperatura y la brevedad son la esencia. Queremos que los alimentos estén cocinados, pero aún frescos, crujientes, llenos de color y sabor. Algo importante, ten siempre a mano un poco de caldo o agua. En pequeñas cantidades te servirá para bajar la temperatura del wok si algo se te esta quemando (esto puede pasar con el ajo). 


Mi chow mein favorito no existe. Depende del día, y sobretodo de lo que tenga en la nevera. Pero esta sería la esencia; noodles (en este caso yo empleo de huevo secos, pero cualquier otro de arroz o soja son perfectos), una base aromática de jengibre, ajo, guindillas, la proteína animal que tengas en la nevera, pollo, cerdo, gambas, y vegetales crujientes, zanahorias, brócoli, bok choy, maíz baby... La sazón es sencilla, normalmente solo soja clara, soja oscura y aceite de sésamo. 

Y recuerda lo más importante; "se heterodoxo". Cocina con lo que tengas en casa. Y disfruta mucho!!


Para 1 persona;

Ingredientes;

60 gr. de noodles de huevo secos
100 gr. de contramuslos de pollo en trozos finos
4 gambas peladas
1 cebolleta china picada
1/2 chile rojo en rodajas
1 cucharadita de ajo picado o ajo frito en aceite

La Marinada,

1 cucharadita de salsa de soja clara
Una gotas de aceite de sésamo
Pimienta negra

Vino chino
2 cucharadas de agua

2 cucharaditas de salsa de soja clara
1 cucharadita de salsa de soja oscura

3 setas siitake frescas (cualquier otra seta o champiñón es perfecto)
1/2 tallo de bok choy enano troceado
1/2 zanahoria en juliana
3 mazorcas de maíz baby troceadas

Pimienta blanca
Aceite de sésamo
Granos de sésamo tostado
Chiles en vinagre

Preparación;

Marina el pollo con la soja, el sésamo y la pimienta. Deja reposar unos 20 minutos.

Blanquea el bok choy y la zanahoria en agua hirviendo durante 2 minutos. Cuela y escurre.

Hierve los noodles el tiempo que indique el paquete. Refresca y escurre bien.

Y ahora llega el momento de cocinar. Pon el wok al fuego. Cuando  comience a humear añade un poco de aceite y distribúyelo bien por la superficie. A fuego suave saltea la cebolleta, el chile y el ajo unos segundos. Cuando comiencen a dorarse sube el fuego y añade el pollo y las gambas. Sella. Incorporar las setas y sofríe hasta que comiencen a ablandarse. Si fuera necesario moja con un poco de vino chino o agua para que se cuezan mejor.

Añade el bok choy, las zanahorias y el maíz, y rehoga 1 minuto a fuego fuerte.

Sazona con la soja clara y oscura e incorpora los noodles, mezcla bien y saltea durante otro minuto, hasta que todos los ingredientes estén bien ligados y aliñados uniformemente. 

Al final pon pimienta blanca y algo de aceite de sésamo. Sirve con granos de sésamo tostado por encima, y un plato con chiles en vinagre.

Que aproveche!!!





LAAB KHUA MOO, una ensalada de sangre e intestinos para empezar a conocer la cocina de Chiang Mai...


Foto; Mi festín de hoy. Grandioso...

Después de 2 silenciosas, pero atareadas, semanas en Camboya vuelvo a la carga. Desde Phnom Phem tomé un vuelo a Bangkok, e inmediatamente un tren a Chiang Mai, en el norte del país. Así que hoy se inicia mi segundo día por estas tierras.


Foto; Si pones 10 mil turistas en tirantes esto es Chiang Mai...

Hacía 11 años que no pisaba Chiang Mai, pero veo que las cosas no han mejorado, sino todo lo contrario. La mayor parte de la ciudad está orientada y "tomada" por los turistas. Todo son agencias de viajes, tours, visitas a las tribus, horas felices y dos por uno. El "Banana Pancake Trail" en estado puro.  

Pero yo a lo mío. No me interesan las mujeres karen con cuello de jirafa, ni las camisetas de tirantes. Solo busco comida local, rica y diferente.  En eso Chiang Mai también se asemeja a otros tugurios turísticos por el estilo, Siem Reap, Khao San, Phan Ngu Lao, donde la mayor parte de la comida "local" que ofrece es "farang friendly".. Es decir orientada al extranjero. No solo es menos picante o especiada, sino que ofrece los platos que a los "visitantes les gustan". Para que me entendáis, paella, tortilla y sangría... Si viajas como turista por toda Tailandia verás el mismo menú repetido hasta la saciedad; sopa tom yam, curry verde de pollo, ensalada de papaya, rollos primavera... Así un millón de veces.

Sin embargo estoy en el norte de Tailandia, y resulta que la mayoría de esos platos proceden del centro del país o del noreste Isaan. La cocina del norte, "Lanna", es muy diferente y esta muy influenciada por sus vecinos birmanos y laotianos. Menos leche de coco, menos picante, arroz glutinoso...


Foto; El interior monárquico del restaurante.

Siguiendo los consejos de "Eating Asia", el genial blog-biblia que tanto me gusta, busqué y encontré una pequeña casa de comidas en el centro de la ciudad, justo frente a la puerta de Tha Phae. Ningún signo en inglés en el exterior. Una modesta casa de comidas de las de toda la vida, regentada por 2 hermanas que sirven platos caseros del norte. En el exterior tienen un mostrador donde venden zumos de naranja a los miles de forasteros que pasan por allí. Los turistas no entran. Si acaso piden su zumo, curiosean el interior y se marchan. Que pena...

Tienen una carta muy breve de 7 platos, traducida someramente al ingles. Mesas de madera cubiertas con manteles de flores horteras. En las paredes amuletos budistas y las habituales fotos de los reyes.

Pedí Laab Khua Moo, una ensalada de cerdo típica de la región. Y le "rogué" a la muchacha que me trajera, por Dios, un platito pequeño de Gaeng Hang Lay, y un buen bol de arroz glutinoso. No sabía que me esperaba porque nunca había comido ninguno de los 2 platos...


Foto; Ajaja! La maravillosa ensalada!

Después del arroz llegó la ensalada, laab khua moo, que me dejó boquiabierto de lo deliciosa que estaba. Reconozco que esta ensalada no está hecha para los corazones débiles o melindrosos... Se prepara con carne de cerdo, asadura, pulmón, corazón, tripas, y un buen chorro de sangre porcina. A esto se le añaden bastantes especias y chiles secos fritos, canela, pimienta, cardamomo... Por encima chalotas y ajos fritos que le dan un toque crujiente muy rico. Se acompaña de mucho arroz claro, y hojas de col, albahaca y menta. A diferencia de su prima hermana, el laab Isaan, no lleva lima ni tampoco arroz tostado, menta o cilantro, así que su sabor es más bien ahumado, dulzón y con gusto a especias. Y pica, pica mucho. No penséis que soy ningún valiente que va bebiendo vasos de sangre fresca en mercados llenos de ratas y moscas. No. Pero sabéis porqué me encantó tanto la ensalada... pues porque parecía que estaba preparada con una de nuestras morcillas de cebolla, solo que aliñada a la tailandesa... Que cosa más rica de verdad. Se me saltaban las lagrimas y no podía parar de comer... 


Foto; Gaeng Hang Lay

El segundo plato, gaeng hang lay, es un curry de panceta de cerdo de origen birmano. Otra delicia... La carne marinada con una pasta de especias frescas y polvo de curry se cocina en agua hasta que esta tiernísima. Tiene el punto dulce del azúcar de palma y ácido de la pulpa de tamarindo que se añade al final de la cocción. También me supo muy rico.

La boca se me quedo dormida pero feliz. Los tailandeses tiene un proverbio que dice, "phet jon huu eu", o sea "está tan picante que me zumban los oídos"... Pues eso, que mañana vuelvo a por más...

Si pasáis por Chiang Mai y queréis hacer una pequeña prueba de la cocina del norte no dejéis de visitar este restaurante, Sornchan-Chiang Mai Food, en el 23 de Kotchasarn Road. Ah, no tiene signos en inglés, pero está al lado de una farmacia...

SUNDAL, garbanzos aliñados del Galle Green Face




Hola a tod@s!!

Hay días que cuesta muchísimo publicar. Estoy en Saigón. Una ciudad loca que me gusta y me agobia a partes iguales. No paro de caminar de arriba a abajo comiendo y buscando sitios donde hacerlo, tomando fotos y notas desde primera hora de la mañana. Motos, calor, tráfico, aceras que no existen, vendedoras con malas pulgas... Y ahora, a las 4 estoy agotao... y también con la barriga hinchada de tanto guarrear...

Hoy os dejo una receta que me encanta y me hace volver a mis viejos días de Sri Lanka, el Sundal, una ensalada de garbanzos aliñados muy típica de la isla y del sur de la India.

El Sundal es en realidad un plato sagrado, preparada durante las 9 noches sagradas del "Navaratri" dedicadas a honrar a la diosa Durga. Pero es, además, parte fundamental de la comida callejera en cualquier época del año. Los carritos humeantes preparando la ensalada están siempre presentes en calles y playas a lo largo de Tamil Nadu y Ceilán.




Cuando vivía en Colombo solía pasar las tardes de fin de semana en el Galle Green Face, el paseo marítimo de la capital. Un lugar tranquilo y divertido, lejos del calor y el tráfico asfixiante de la ciudad, y lleno de familias que pasaban la tarde volando cometas y mojándose los pies en el océano. Al caer la tarde la explanada se llenaba de puestos de comida callejera. Galletas de gambas y cangrejos, panes, arroces fritos, salteados... Comida sencilla y barata, para saciar a una masa grande de domingueros hambrientos. A mi me gustaba comerme un cucurucho de garbanzos bien picantes, mientras paseaba arriba y abajo junto al Índico. Días felices.




La receta es muy sencilla. Simplemente consiste en saltear especias y coco rallado con los garbanzos, y, después de templarlos, aliñarlos con cilantro, tomate, cebolla y lima. Está muy rica!! Ah, y como digo siempre, se heterodoxo. Si no tienes algún ingrediente pues lo sustituyes por otro. Por ejemplo los granos de mostaza los puedes cambiar perfectamente por comino en grano, y las lentejas blancas pues no las pones y ya está... No te des por vencido nunca!

Espero que la disfrutéis mucho. Un abrazo desde una calurosa Saigón! Nos vemos el viernes o el sábado!


Ingredientes;

200 gr. de garbanzos cocidos
1/2 cucharadita de granos de mostaza o comino
1/2 cucharadita de lentejas blancas partidas (ural dal)
1 chile rojo seco
1 pizca de asofétida
2-3 cucharadas de coco fresco (o seco) rallado
1 chile verde fresco pequeño troceado
Sal
Pimienta negra molida
2 cucharadas de zumo lima
Cebolla roja en lágrimas muy finas
Tomate maduro en dados
Cilantro fresco picado

Preparación;

Calienta el aceite en una sartén. Cuando esté caliente añade las lentejas y deja que se doren ligeramente. Incorpora la mostaza, el chile y la asofétida.

Cuando la mostaza comience a saltar pon el coco rallado, los garbanzos y el chile verde. Salpimienta y saltea durante 2-3 minutos. Apaga el fuego y deja templar.

Sazonar con la lima exprimida, las lagrimas de cebolla roja, el tomate y el cilantro. 



CERDO SALTEADO CON BOK CHOY


Hola a tod@s!

Os escribo desde Hoian, en el centro de Vietnam. Hoian es un precioso pueblo que ha muerto de éxito. Es tan bonito, tan lleno de historia y arte que la llegada del turismo masivo lo ha convertido en un cascarón vacío, una Disneylandia infantiloide y tonta. La vida local se he esfumado y únicamente hay cientos de negocios encargados de exprimir a los miles de dólares andantes que pasan por aquí...

Pero aunque Hoian apesta, sin embargo aquí se puede comer muy bien. Pero de esto ya hablaré más adelante. Ahora os dejo una receta sencilla que me gusta especialmente, un salteado de cerdo y bok choy. Comida casera asiática.


El bok choy es una verdura asiática emparentada con la col china.   También se la conoce como Pak Choi o "vegetal blanco". Existen muchas variedades, aunque una de mis preferidas es el Bok Choy enano. Tallos blancos y firmes y hojas pequeñas que van del verde oscuro al claro. Es sabrosa, y tiene un punto crujiente que la hace muy apropiada para saltearla en wok. Ahora es muy fácil de encontrar en los supermercados asiáticos.

Ya sabéis que me encanta cocinar en wok. Es rápido y sano, y además los alimentos quedan jugosos y muy frescos. Es una manera de cocinar tremendamente versátil, podéis emplear cualquier ingrediente que tengáis a mano. 

Aunque no tengamos fuegos en casa siempre podéis preparar un buen salteado siguiendo unas sencillas reglas;

- Corta los alimentos finamente y de manera uniforme. 

- Ten todo preparado y a mano antes de empezar.

- Cocina por tandas. Lo más importante es que el wok alcance una temperatura muy alta. Solo así podremos saltear en lugar de cocer los alimentos. Si cocinas a la vez más de 1 o 2 raciones la temperatura de la sartén bajará mucho, y además te será difícil de manejar y sazonar. 

Si quieres saber más sobre la cocina con wok, pincha aquí.

Lo más importante de esta receta es que saltees el cerdo a temperatura muy alta, para que se selle, pero quede jugoso por dentro. 

Espero que os guste!!

Para 2 personas,

Ingredientes;

200 gr. de magro de cerdo loncheado en laminas muy finas
200 gr. de Bok Choy en trozos

1 y 1/2 cucharaditas de salsa de soja clara
1 cucharadita de maicena
1 cucharadita de ajo frito en aceite, sino tienes puedes emplear ajo crudo

La Salsa

1/2 cucharada de salsa de soja
1/2 cucharada de salsa de ostras
1/2 cucharadita de salsa de soja oscura
1 cucharadita de vino chino
1/2 cucharadita de azúcar
1/2 cucharadita de chili paste o salsa de guindillas
Aceite de sésamo
Pimienta blanca


Preparación;

Mezcla la maicena y la salsa de soja y marina el cerdo unos 20 minutos.

Mezcla todos los ingredientes de la salsa.

Blanquea 2 minutos el bok choy en agua hirviendo. Escurre bien.

Pon el wok al fuego, y cuando humee añade aceite. Saltea a fuego fuerte el cerdo hasta que se dore muy ligeramente.

Añade el ajo frito y el bok choy y mezcla bien salteando a fuego “alegre” durante unos segundos.

Moja con la salsa y liga bien todos los ingredientes dándoles un hervor juntos.

Sirve con mucho arroz hervido y más chili paste.








VIETNAM, primeras impresiones



Como pasa el tiempo. Llevo ya casi 2 semanas dando tumbos por Vietnam. Aunque en realidad no he hecho demasiado. He pasado 8 días en Hanoi, he estado 4 en Hue, y ahora estoy camino de Danang. Mi intención es llegar en dos meses a Singapur, pasando por el Delta, Camboya, Tailandia y Singapur. Pretendo comer, escribir y aprender todo lo que pueda. Sobre todo comer...

Vietnam siempre me provoca sensaciones agridulces. Me gusta el país, cada vez más. Pero siempre tengo un regusto raro, un si pero no... Esta vez Hanoi me ha "abducido", literalmente. Junto a Khatmandú y Penang sigue siendo la ciudad que más me enamora de Asia. Es la más medieval. Las 36 calles están llenas de vida y mercadeo, es un barrio que se resiste a cambiar, anclado en el pasado, a quien ni los turistas ni la modernidad mueven de su sitio...



Foto; Me encantan los pijamas-chandal para salir a la calle...



Foto; El frío en una ciudad donde todo se hace en la calle.

Me he pasado días sin hacer nada más que pasear y sentarme a mirar. Por las mañanas el mercado de Dong Xuan, con los carniceros tajeando vacas en el asfalto, antes de las primeras luces. Desayunos en el suelo, entre mis amigas Hai y Nga, tomando café caliente y comiendo gachas de arroz. Luego paseos largos en "las 36", buscando comida. Probando cosas, fotografiando, charlando, viendo. Descubrir el mejor Pho de Hanoi, comer bocadillos de paté y mortadela, sopas de pato y bambú, empanadillas de cerdo y hongos. Y a media mañana ir a sentarme con Anh en su puesto de la calle dao duy tu. Tomar té verde muy fuerte y sin azúcar, e intentar entendernos y aprender palabras nuevas en nuestros idiomas. Por las tardes Bia hoi, cerveza fresca, entre parroquianos que se parecen tanto a los de casa... La gente de Hanoi sigue como siempre. Duros, difíciles, ariscos. Pero bajo la capa hosca he encontrado sonrisas y gente muy amable. Y el clima... pues como siempre que estoy en esta ciudad... desapacible, lluvioso, con un frío que se te mete en los huesos desde que te levantas hasta que vuelves a la cama...



Foto; Banh Khoay, un dulce de Hanoi.



Foto; El puente viejo de Hue.

Ahora estoy en Hue. La vieja capital imperial. Me encanta esta ciudad, cargada de historia y tragedia. También su cocina, tan diferente de la del norte. No he parado de pasear y de comer. Ahora acabo de volver de tomar un bol de Bun Bo Hue, la famosa sopa de ternera picante. También he hecho una búsqueda de los dumplings típicos de la ciudad. Son muchos y callejeros, nada que ver con los dim sum chinos. Banh beo, banh nam, ba ram it, todos de harina de arroz y rellenos de una pasta de gambas. Están ricos, aunque tienen una consistencia chiclosa y elástica. Por las tardes me voy a un puestito callejero en la ciudad vieja y pruebo un par cada vez, rodeado de madres y sus críos.



Foto; A punto de comerme una Bun Bo Hue.



Foto; Banh Beo, uno de los chiclosos dumplings de Hue. Muy rico!

Mañana sigo camino al sur, a la ciudad de Danag. El Tet se acerca, y debo estar en Phnom Phem el 31 de enero. Os seguiré contando.

Besos y abrazos,

Alex

PRIMER DÍA DE COLE



Hola a tod@s!

en caso de que quede alguien por aquí...

Los Cuadernos de Cocina Oriental vuelven a la vida.
Ha habido viajes, problemas personales y un viejo diseño que ya no me satisfacía.

Hace un tiempo me puse en las sabias manos de Mai para que lavara la cara al blog. Este es el resultado. Estoy encantado con la sencillez y la belleza del nuevo diseño. Gracias Mai! Espero que os guste. Aún hay muchas funciones que no están operativas al 100%. Poco a poco.

Vuelvo con muchas historias, más recetas, un par de post semanales, fotos y montones de consejos para cocinar en casa. Lo normal será que publique los lunes y viernes, aunque mientras esté de viaje puede que alguna fecha varíe si me pilla en territorio comanche. Ah, y ahora estoy por Vietnam, así que comprensión...

Hoy esta entradilla y mañana el primer post.

Estoy nervioso como el primer día de cole.

Gracias a tod@s,

Alex