NAM DONG CO SOT DAU HAO (SETAS SALTEADAS CON SALSA DE OSTRAS)



Mientras paseo por las callejas alrededor de mi pension encuentro una joyita. Un pequegno restaurante llamado "Little Saigon", con la cocina en la calle, a la vista de todo el mundo.

Un libro abierto... ummh!

Pido setas salteadas con salsa de ostras y me acomodo para ver al cocinero prepararlas...

Cuando se cocina en wok se siguen normalmente una serie de pasos repetidos;

El fuego debe estar muy alto.
La coccion del plato es corta, cortisima, a veces menos de 5 minutos.

Suele saltearse primero ajo y jengibre muy picado, y luego el ingrediente principal.

Se moja con caldo o agua, se pone la salsa y se agnade la sazon.

Al final se liga con un poco de harina de maiz o arroz disuelta en agua. Al final los ingredientes quedan medio crudos y crujientes.

Asi es como suelen prepararse la mayoria de platos en un wok.

La receta que os presento hoy es sencillisima. Setas siitake, cebolla y tirabeques salteados con salsa de ostras.

Ingredientes;


1/4 de cebolla en juliana
20 setas siitake troceadas (si son secas remojarlas en agua hirviendo un buen rato. Si no encontrais siitake emplead portobello o champignones)
10 tirabeques (en frances mangetout, en ingles snowpeas. Si no los encuentras emplea judias verdes planas)
2 cucharaditas de ajo picado
2 cucharadas de salsa de ostras (si eres vegetarian@ emplea salsa de soja)
1 cucharon de caldo vegetal o agua
Azucar
Sal
Ajinomoto (el glutamato monosodico es un potenciador del sabor muy empleado en las cocinas orientales. Puede suprimirlo simplemente poniendo mas sal)
1 cucharada de harina de maiz disuelta en agua


Preparacion;

Poner aceite en el wok y saltear el ajo 30 segundos.

Agnadir la cebolla, las setas y los tirabeques. Mezclar bien y freir con el fuego alto un par de minutos.
Mojar con la salsa de ostras y despues de mezclar poner el agua o caldo. Dejar 2 minutos mas.

Sazonar con la sal, azucar y el ajinomoto, y por ultimo con el agua con harina.

Dejar un minuto que de un hervor todo junto. Rectificar de sal y servir con arroz.

Asi de facil...

BANH XEO, LOS CREPPES DE SAIGON


El Banh Xeo es una de las especialidades callejeras mas populares de la ciudad de Saigon.

Es un creppe de harina de arroz y leche de coco. Se cocina en un wok y se rellena con brotes de soja, huevo batido, gambas, semillas de soja y tajadas finas de tocino.

El resultado es una gran tortilla, crujiente, rellena y humeante. Se sirve acompanado de salsa de pescado con verduras encurtidas y un gran plato de hojas verdes.

Un trozo de banh xeo se enrolla en hojas de lechuga, menta y cilantro, se forma un rollito y se moja en la salsa.

Parece ser que el origen de este plato se encuentra a mitad de camino entre los creppes de herencia francesa, y las dosas que los tamiles surindios trajeron a Saigon.

Hoy comi uno inmenso en Banh Xeo46, un restaurante con mucha fama. Estaba bueno, pero debo confesar que sali un tanto decepcionado. Ademas de los trozos de carne que lo hacen bastante pesado, el secreto para dorar bien la superficie es agnadir un cucharon de aceite para freirlo correctamente...

El resultado grasiento grasiento...

Desde Saigon,

Alex


Foto; Preparando Banh Xeo. Saigon, hoy.

UN MOMENTO MAGICO


Huyendo de las hordas me muevo lento por Angkor Wat.

Hace calor y llueve, pero estoy solo, pedaleando entre caminos sombreados.

Un templo tras otro. Visnhu y Avalokitesvara me sonrien imperturbables.

El tiempo parece detenido. Siva danza desde un friso. La muerte no existe, solo la ignorancia.

Me ha bendecido una monja budista. Viejita, sabia y sonriente. Me coge las manos y veo a mi abuela en su mirada.

Me detengo y regateo en un barcito.

Cerveza Angkor caliente y arroz frito con verduras y hormigas.

Un momento magico.

Alex

Psdt, Gracias Amparo. Gracias Yolanda. Por tanta sonrisa en medio de la tormenta. Miles de besos.

CURRY SAT MOAN (Curry de pollo camboyano)


Llegue hace 3 dias a Siem Reap, en Camboya, para visitar los templos de Angkor. Aun estoy boquiabierto...

Esta magnana pude asistir a un curso de cocina, el unico que encontre, en “Le Tigre de Papier”... A pesar del nombre el curso fue magnifico y las especialidades “Khmer” bien sabrosas.

Los camboyanos estan enamorados por los curries, uno de sus platos nacionales. La cocinera que daba el curso se reia hablando de su aficcion por el curry de pescado, “I like curries to much...”

El curry camboyano es una mezcla, a mitad de camino entre sus homologos indios y thais.

Es menos picante que en Thailandia, pero al igual que alli emplea una pasta de hierbas frescas, y ademas polvo de curry como en la India. El resultado es un guiso espeso, nadando en leche de coco, poco picante, pero muy aromatico. Delicioso con arroz de jazmin.

Comiendo curries a la sombra de Angkor Wat,

Alex

Ingredientes;

Pasta de curry; (puedes congelar lo que sobre)

2 tallos de lemon grass picados fino
6 ajos
1 trozo de galanga (emplea jengibre por que no se encuentra facil)
2-3 hojas de lima kffir picados
1 cucharadita de curcuma

150 gr. de pechuga de pollo en trozos
1 zanahoria partida a lo largo en dos y luego cortada en rodajas
1 patata dulce pequegna troceada como la zanahoria
6 judias verdes redondas troceadas
¼ de cebolla en juliana
1 cucaradita de ajo picado
1 cucharadita de chile en polvo (opcional)
½ bote de crema de coco
3 cucharones de caldo de pollo o agua
1 cucharadita de azucar
1 cucharadita de polvo de curry (poner mas si se desea)
Sal

Preparacion;

Para preparar la pasta de curry pon todos los ingredientes en un mortero y majalos hasta que quede una pasta cremosa. Tambien puedes hacerlo en la picadora poniendo un poquito de agua. Reservalo.
En una sarten sofreir el ajo picado 1 minuto. Incorporar 1 cucharada de pasta de curry y sofreir 30 segundos.

Mojar con la crema de coco. Dejar unos 5 minutos.

Poner el pollo que se cocine 4 minutos.

Incorporar la patata y la zanahoria y pasados unos 2 minutos la cebolla y las judias.

Verter el caldo y dejar hirviendo unos 10 minutos.

Sazonar con la sal, azucar, polvo de curry y chili si empleamos. Mezclar bien y mantener en el fuego unos 5 minutos mas. Debe quedar un guiso espeso.

Servir con arroz thai.

ENTRE LOS "MONTAGNARDS"


Cerca de la frontera china. En tierra "montagnard".

Vuelvo del mercado, donde las mujeres "mong", "thay", o "nung" bajan de los montes para mercadear.

China queda al otro lado de los cerros.

Vestidos de colores, bordados de flores, bufalos blancos, perros, comadrejas y gallos. Botones que brillan dorados, chapas, hoces, marmitas, cepos, hebillas y montones de tabaco.

Al lado pucheros llenos de tripas de cerdo, grandes tajadas de tocino, sopas de callos y noodles, cafe ardiente y pasteles de pasta de arroz.

Todo bien.

Aqui, entre los "montagnards". Junto a la frontera china.

Alex

BERENJENAS AL ESTILO DE SZECHUAN


Szechuan es una gran región al sur del coloso chino. Su cocina siempre ha sido famosa dentro y fuera del país por ser la “menos china” entre las muchas que componen esa compleja gastronomía.

Al contrario que en otras regiones, los habitantes de Szechuan gustan de aderezar sus platos con sabores fuertes, avinagrados y con bastante picante. Habitualmente muchos de sus platos comienzan por un sofrito de guindillas secas.

Fuera del país los szechuaneses han exportado sus delicias por todo Asia. En Singapur muchos platos se han convertido, con el tiempo en especialidades locales.

Las veces que he comido estas berenjenas me encontraba en la maravillosa “ciudad de los estrechos”, y rápidamente me enamore de ellas. Con arroz blanco son una autentica delicia.

Ingredientes;

1 berenjena (la mía tenía exactamente 315 gramos), troceada.
1 cucharada de jengibre picado
1/2 cucharada de ajo picado
1/2 cucharada de pasta de soja picante*
1 cucharada de salsa de soja clara
2 cucharadas de salsa de ostras
1/2 cucharadita de azúcar
1/4 de taza de agua
Sal
Aceite
1 cucharadita de vinagre de módena
1 cucharadita de aceite de sésamo
1 cucharada de cebolleta picada, solo la parte verde

Preparación;

Quitar el amargor a la berenjena salándola y dejándola reposar unos 30 minutos. Escurrir.

En un cuenco hacer una salsa con la salsa de soja, ostras, azúcar y agua. Reservar.

Poner la berenjena en una vaporara y cocerla al vapor unos 15 minutos, hasta que este tierna, pero no excesivamente blanda. Reservar.

En una ollita calentar el aceite. Saltear el ajo, jengibre y la pasta de soja. Freír 2-3 minutos.

Añadir la berenjena y mezclar bien.

Mojar con la salsa reservada y dejar que todo junto de un hervor, hasta que todo este tierno.

Antes de apagar sazonar con el sésamo y el vinagre. Mezclar. Espolvorear la cebolleta.

Servir con arroz blanco.


* La pasta de soja picante se llama también “salsa Ma Po”. Es fácil de conseguir en los establecimientos chinos u orientales. Esta preparada con pasta de judías de soja fermentadas, aceites y guindillas.

VOLANDO VOY VOLANDO VENGO


Foto; Happyness

... "hasta que Kim, que le había amado sin motivo, empezo a quererle por 50 buenas razones. Así disfrutaron, perfectamente felices, cada uno de la compañia del otro, absténiendose, como exige la Regla, de malas palabras y de toda codicia; sin comer demasiado, ni dormir en cama, ni llevar ropa lujosa. El estomago les daba la hora, y la gente les traía la comida, tal como recoge el dicho. Fueron señores de los pueblos de Aminabad, Sahainge, Akrola del Vado y del pequeño Phulesa, donde Kim bendijo a la mujer sin alma..."

Kim, Rudyard Kipling.

Pues si, llegué hace unos días de las frías estepas de Kyrgyzia, y sin darme tiempo a coger mucho fuelle me estoy poniendo de nuevo en danza. El viernes me voy a Vietnam…

Después de las praderas desiertas siento un cierto pánico ante la masificación y el desarrollo exagerado. Veremos.

Pero la sangre corre deprisa como siempre.

Lo confieso, me gusta el sonido de los trenes, el aire que me da en la cara desde un autobús desvencijado, la sonrisa de los niños de Asia, la dulzura de las abuelas nómadas, los mercados caóticos, el regateo, las ciudades con alma, las selvas y los montes nevados.

Me encanta Hanoi y Colombo, y la bahía de Labuanbajo, y el ferry a Lombock, y la carretera sobre el abismo del Satluj, y volvería mil veces a las pendientes del Annapurna Sur, y al muelle de Luang Prabang, y me perdería, como no, en los callejones sórdidos de Katmandú…

Asia, dulce Asia, vuelvo a tus brazos, vuelvo a la carretera.

Besos y abrazos a tod@s,

Alex

PLOV



El “Plov” es uno de los platos emblemáticos de las cocinas centroasiáticas, piedra angular en las culinarias de Uzbekistán, Turkmenistán, Kazajstán o Kyrgystan.

El “Plov” es un guiso de arroz, vegetales y carne, heredero directo de los “pilavs” y “pulaos” persas e indios.

En el centro de Asia suele cocinarse con grasa de cordero, grandes tajadas de su carne, cebollas, zanahorias y especias como comino, pimienta o guindillas. Al final se decora con pasas, orejones y otros frutos secos.

Es un plato festivo, cocinado por hombres en las grandes ocasiones, cuando la familia se reúne en torno al “Kazan”, caldero de hierro en que se cocina, y a unas cuantas botellas de buen vodka.

Para los hombres de las llanuras el “plov” es además un potente afrodisíaco. Una vez terminado el arroz es costumbre beber vasos del aceite de cordero que quedó al fondo de la olla… No en vano el jueves, día tradicional de preparación del guiso, es cuando mas niños se conciben en tierras centroasiáticas…

La foto es de Valera, el chofer que nos guió con mano sabia por las trochas kyrgyzas. Esta cocinando “plov” en el valle de Jety Oguz.

Ummmh, aún me sabe la boca a borrego…

NOODLES FRITOS A LA HAINANESA o NOODLES “IN THE MOOD FOR LOVE”



Mi amiga Lalalu en una sección de su blog titulada “Bocados de Película” propone que presentemos recetas que de algún modo estén relacionadas con el cine.

Mi película como mi receta tenían que ser asiáticas. Difícil porque conozco pocas, y facil porque no dude ni un instante al elegir.

“In the Mood for Love”, del director Wong Kar-Wai es una película que me fascina. Hipnotica y bella. En castellano se tradujo como “Deseando Amar”.


Una historia de amor imposible y triste, ambientada en el Hong Kong del año 1962. Un poema bellísimo.

En una escena la protagonista, Li Zhen, sube las escaleras camino a casa, seguida por la mirada de Chow. Regresa de comprar una ración de noodles salteados de la tienda de abajo.

La receta que os propongo es originaria de Hainán, una gran isla al sur del Mar de la China. Pero lo cierto es que es una de las especialidades mas famosas en los puestos de comida callejera de Malaysia.

Ummmh…


Pincha aquí si quieres ver el trailer de la pelicula....

Ingredientes;

500 gr. de noodles frescos de trigo
2 cucharadas de aceite
4 ajos picados
100 gr. de pechuga de pollo en trozos
100 gramos de gambas peladas
100 gr. de bolas de pescado fileteadas
200 gr. de pak choi (se pueden sustituir por hojas de espinaca)
2-3 cucharadas de chalotas fritas
3 chiles rojos picados en juliana fina

Salsa

1 cucharada de salsa de soja ligera
1/2 cucharada de salsa de soja oscura
1/2 cucharadas de salsa de ostras
1 cucharadita de azúcar
1/2 cucharadita de sal
1/4 cucharadita de pimienta negra molida
200 ml. de agua

Preparación;

Mezclar todos los ingredientes de la salsa y reservar.

Cocer los noodles (en el caso de que no sean frescos).

Calentar el aceite en un wok y freír el ajo hasta que se dore.

Añadir el pollo y saltear. Después incorporar las gambas y las bolas de pescado y sofreír unos 3 minutos.

Añadir el pak choi y dejar unos 2 minutos.

Mojar con la salsa y añadir los noodles. Dejar junto 3-4 minutos.

Servir en platos individuales y decorar con las chalotas fritas y el chile.

LA HOSPITALIDAD DE LOS NOMADAS



Fotos; Yurta y niños nomadas. Lago Song Kull. 2008.

“Los invitados vienen de Dios”…

Eso di
ce Babuskha, la abuela, mientras corretea bajo la lluvia para recoger la mejor loza de la yurta. Tazas chinas descascarilladas y baratas.

Su nieto nos mira impaciente, y al cebar de carbones el viejo samovar, nos cuenta orgullosa que tiene 10 hijos, 20 nietos y 3 vacas.

Sonríe. Esta contenta. Unos extranjeros han venido a visitarla y ella, cumpliendo la tradición de los nómadas, nos ofrece lo mejor que tiene. Todo lo que tiene.

Sentados en el suelo ante un mantel de hule aguardamos impacientes. Preguntas, sonrisas, palabras tímidas en kirguiz y ruso.

La abuela Katia no entiende por que los extranjeros vienen de tan lejos a visitar su yurta. “Apa, venimos a conocer tus praderas, tu sonrisa, tus montañas de hielo”…

El samovar humea y se llenan las primeras tazas de ardiente “chai”. Sobre el suelo trozos de pan, “kaymak” (mantequilla batida), mermelada de albaricoques, y “kurut” (queso seco ahumado).

Comemos felices. Los cuencos se rellenan de té y el pan se unta de mantequilla y azúcar. Sigue lloviendo fuera.

Ofrecemos a su nieto frutos secos y chocolate ante la mirada azorada de Katia, que no entiende por que los invitados ofrecen presentes. Eso nunca fue así. Ella no espera nada. Si acaso la foto en la que su nieto y ella sonríen.

Ha terminado de llover, y las montañas vuelven a brillar. Llevamos allí mas de 2 horas. Pero antes de partir bebemos y brindamos con “kumys”, leche fermentada de yegua.

“Omin”.

Volveremos Apa. Volveremos.

Para Anita, Carmen, Jesús, Vicenta, Masha, Susana, Albina, Slava, Valera, Juanra y Nadia.

Chon Ragmat. Spasiva. Gracias.

KYRGIZSTAN Y ALOSHA


Foto: Nuestro campamento en el Sary Djaz. El Tien Shan al fondo.
Hola a todos:

Despues de 12 dias de dormir en el campo ayer llegamos a Karakol, en el centro de Kyrgizstan.

Todo esta en cirilico y sigo sin acentos. Veremos.

Kyrgizstan es hermoso.

Desde Kazajstan cruzamos el paso fronterizo y remontamos el valle de Karkara. En unos dias nos encontramos frente a los picos nevados del Tien Shan. Praderas sin fin, vacias de gente, yurtas, nomadas, yaks y a lo lejos la mole imponente del Kan Tengry.

Despues hemos seguido viaje, recorriendo valles alpinos y caminando collados y montes.

Los nomadas nos han acogido en sus yurtas. “Los invitados vienen de Dios” dicen, mientras sonrien y nos ofrecen te, pan, mantequilla batida y queso. Afuera llueve y hace frio, mientras dentro intentamos comunicarnos con palabras rusas, kyrgizas, mimica y lentos sorbos de ardiente chai.

Karakol, desde donde escribo, es una ciudad rusa. Casas de madera, un bazaar grande y ruidoso, y una iglesia ortodoxa fabricada con troncos y sin clavos.

En unos minutos subiremos de nuevo hacia los montes. Mas noches gelidas de vodka con el equipo local. Ellos me llaman Alosha.

Desde Karakol, en medio de la llanura Kyrgiza,

Alosha,

Psdt, Perdon a todos los que no escribo mails, pero no funciona la funcion de enviar… Sorry. Estoy muy bien.

DE ESTAMBUL A ALMATY


Foto: Interior de Santa Sofia. Estambul.

Hola a todos,
no tengo un momento.
Estoy frente a un ordenador con la mayoria de comandos en cirilico.

Despues de un fugaz paseo por Estambul ayer de madrugada llegamos a Almaty, al sur de la republica de Kazajstan.
En unos minutos cogeremos un camion sovietico para subir a las montagnmas. Hasta unas dias, despues de entrar en Kirguizstan no tendre conexion a internet. Desde alli os contare con calma.

Besos y abrazos,

Alex